El Pase del Niño Viajero: 24 de Diciembre

23 diciembre 4

El Pase del Niño Viajero constituye una expresión de devoción y fe popular, que nace de la espontaneidad del pueblo cuencano, involucrando elementos religiosos pero también una importante carga simbólica cultural, que implica la participación de múltiples actores de la sociedad, sin limitación de género, edad y sin distinción urbano-rural. Entre ellos, mantenedores, priostes, artesanos, barrios populares, bandas de pueblo, congregaciones y niños, quienes utilizan disfraces seglares y religiosos en representación de ciertos personajes, que van acompañados de sus familiares e imágenes del Niño Dios.

El Pase del Niño Viajero de la ciudad de Cuenca fue declarado como Patrimonio Inmaterial del Estado el 24 de diciembre del 2008 mediante Acuerdo Ministerial 143. Y es una de las representaciones culturales mas importantes del Ecuador.

Los preparativos para vivir esta fiesta religiosa única en el país, son multiples tomas mas de meses a tras el realizar las invitaciones, buscar los priostes,  las ofrendas, especialmente los alimentos como el pan y la popular bebida de la chicha de jora que se preparan en grandes cantidades también por los priostes. Los panes como la chicha es distribuida gratuitamente por los niños que van revestidos en las carros alegóricos, a quienes encantados observan el transcurso del ‘Gran Pase’ desde la vereda de la calle Bolívar.

La Pasada del Niño Viajero recorre desde la calle Gran Colombia por el sector del Corazón de Jesus hasta el Parque de San Blas, mientras dura el trayecto de la Pasada del Niño Viajero por la céntrica calle Bolívar, desde cualquier punto de vista Cuenca se ve hermosa, por la gran cantidad de colores, contrastes que provocan los bellos trajes que visten los miles de niños y ciudadanos interpretando a personajes como:

Principales: El Ángel de la Estrella, el Rey Herodes, San José, la Virgen María, los ángeles, los tres Reyes Magos y los soldados romanos.

Menores: El mayoral y la mayorala, los jíbaros, los otavaleños, los cayambes, los cañarejos y las cholitas cuencanas.

Introducidos: Los charros mexicanos y las mexicanas, las españolas, los gitanos, los árabes y Papa Noel.

Esta tradicional fiesta popular y religiosa fue siempre mantenida por Doña Rosa Esther Pulla Palomeque, quien por muchos años desempeñó el rol de mantenedora y líder de esta festividad tradicional, desde la invitación, organización y desarrollo del pase (la velación en las vísperas y la Gran Pasada del 24). Luego de su muerte, sus hijos continúan con esta tradición.

Esta tradición cultural en Cuenca atrae mucho turismo ya que esta  es una actividad que tiene un enfoque relacional y socio-cultural de encuentro, contacto, compartimiento y reconocimiento con los demás, incide fuertemente sobre los modelos, procesos identitarios y la revalorización de los elementos con su respectiva continuidad; al mismo tiempo que, contribuye a despertar o crear memorias colectivas en periodos de transformación. Por lo tanto, el Pase del Niño Viajero del 24 de Diciembre se ha convertido también en un foco de atracción para un turismo masivo y con acceso a la diversidad cultural del mundo.

En Cuenca esta fiesta congrega a miles de turistas locales, nacionales e internacionales, fotógrafos y reporteros, vendedores, la ciudadanía recupera la religiosidad, viste a los niños de los personajes mencionados y todos salimos a ser parte de esta Gran Celebración.

Especialmente es el mes de diciembre, cuando la ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, Cuenca se viste de color, de fe, aquí resalta su patrimonio y recuerda la vivencia familiar en torno a la fiesta navideña.

 

Anuncios